Ser o No Ser...
Más tarde supe que el personaje de Shakespeare. Hamlet, quien dice estas líneas, es un príncipe melancólico que se entera de que su tío ha asesinado a su padre y se ha casado con su madre. El horror de esta realidad es tan perturbador que él piensa en el suicidio. Su duda era: "Ser" (continuar viviendo) o "No Ser" (quitarse la vida).
Aveces, el sufrimiento de la vida puede llegar a ser tan abrumador que somos tentados a caer en la desesperación. Las pruebas pueden hacer parecer que la vida no vale la pena. Centrarnos en nosotros mismos puede llevarnos a la desesperación.
Pero poner nuestra confianza en Dios nos da una perspectiva completamente diferente. Mientras vivamos en este mundo, podemos tener la certeza de que nuestro Dios Todo-suficiente puede sostenernos. Y como sus seguidores, siempre tendremos un propósito divino para "Ser".
Las pruebas nos hacen pensar; pensar nos hace sabios; la sabiduría hace que la vida sea provechosa.

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