Mi puerblogh felicita a Adalis Ocasio en su cumpleaños
No necesito hacer nada para ganar la gracia.
No está disponible basada en la cantidad de dinero que tengo, en mis buenas obras o en las cualidades que me redimen; tampoco es retenida basada en cómo me desempeño en mi camino espiritual.
La gracia siempre presente e ilimitada fluye a mí y por medio de mí en momentos de pesar y tribulación, así como también en los de gozo y celebración.
La gracia me envuelve en esperanza, renueva mi fe y me guía hacia la prosperidad ilimitada. Descanso en la seguridad de que la gracia de Dios es suficiente.
Veo los acontecimientos de mi vida y los deseos de mi corazón desarrollándose de maneras perfectas.
La gracia abunda en mí, por medio de mi y a mi alrededor. Bástate mi gracia.—2 Corintios 12:9

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