Nicolás Maduro fue entrevistado por CNN: “Venezuela no vive una situación desesperada”
“Siempre hemos garantizado la libertad de expresión. Llevamos quince años de revolución democrática, constitucional y pacífica”, dijo Maduro en la entrevista con la periodista Christiane Amanpour.
Sobre el caso de los periodistas de CNN en español, cuyas credenciales fueron revocadas el pasado 21 de febrero, Maduro indicó que “es un caso diferente”.
“Pienso que el papel que han cumplido, el papel que cumplieron hace dos semanas en Venezuela fue muy dañino y peligroso, porque promovieron una intervención extranjera en nuestro país”, dijo.
“Les hice una advertencia pública como parte del debate democrático, y creo que cambiaron, cambiaron parcialmente, rectificaron y celebro ese cambio”, añadió.
En cuanto a las denuncias de agresiones a periodistas en Venezuela, Maduro sostuvo que solo conoce el caso de dos corresponsales extranjeros, que no identificó, hostigados por “grupos de extrema derecha en un sector de clase media”.
“Esa información no fue transmitida por la prensa debido a esa permanente campaña para mostrar a Venezuela como un país en la violencia y en el caos, en el cual la prensa extranjera es agredida”, añadió.
La relación con Estados Unidos
En cuanto a la situación diplomática, el mandatario aseguró que busca el “respeto” para su país y diálogo con Estados Unidos, pese a las diferencias en las últimas semanas, en las que también designó un nuevo embajador ante la Casa Blanca.
“He enviado muchos mensajes; queremos un nuevo tipo de relación basado en el respeto, en el reconocimiento de lo que somos”, precisó.
“Mi mensaje es el respeto, el diálogo, la superación de las visiones que se tienen acerca de nuestro país. Precisamente, tomé la decisión de designar a un nuevo embajador ante Estados Unidos”, dijo Maduro, un puesto vacante desde 2010 cuando ambos países expulsaron a sus respectivos embajadores.
Maduro nombró hace pocos días un nuevo embajador ante la Casa Blanca, Max Arveláiz, “un gran diplomático que conoce el mundo y Estados Unidos”, en el que dijo que “confía” y que “será muy útil estableciendo nuevas relaciones”.
En el último año todos los intentos para recomponer sus relaciones fracasaron. Sin embargo, Estados Unidos es el principal comprador de petróleo venezolano.
Maduro también dijo que las relaciones con Estados Unidos “son muy buenas. Nuestras relaciones con los trabajadores, los artistas y los intelectuales” pero considera que hay una “poderosa élite” que quiere el “control económico” de América Latina.
“La élite estadounidense tiene un proyecto: tener hegemonía y control (pero) en Latinoamérica hay una nueva realidad. Estamos intentando encontrar nuevos modelos”, dijo Maduro, quien advirtió que si impusieran un gobierno de derecha en lugar del actual habría “caos” y que “el pueblo venezolano nunca abandonará los ideales que el presidente Chávez nos dio”.
“No entren en un callejón sin salida en relación con Venezuela y América Latina. Nuestro mensaje a todos en el poder en Estados Unidos es el respeto a Venezuela, respetar a América Latina, y vamos a establecer nuevos niveles de relaciones”, aseguró.
Las protestas y la oposición
En la entrevista, Maduro acusó a una “minoría” de la oposición de provocar las protestas violentas y dijo que el gobierno de Estados Unidos haría lo mismo que él si un grupo amenazara con tumbar el gobierno de Barack Obama.
“¿Qué pasaría en Estados Unidos si algún grupo dijera que va a incendiar el país para que el presidente Obama se vaya, renuncie, para cambiar al gobierno constitucional? Seguramente el Estado reaccionaría, utilizaría todas las fuerzas que le da la ley para restablecer el orden”, dijo.
Según el mandatario, quien ha adelantado este plan “violento” es una minoría de la oposición que “ha puesto en aprietos al resto de la dirigencia política opositora”.
Maduro dijo que esa oposición tiene la “marca” de haber participado en el golpe de Estado contra Chávez en 2002 y matizó que es a ese grupo específicamente al que considera “fascista”, y no a todos los opositores en conjunto.
Ante la pregunta de si dejará en libertad a Leopoldo López, Maduro afirmó que el opositor “trazó una ruta para derrocar al gobierno” de forma violenta y por eso fue a prisión. Además, dijo que su salida de la cárcel “está en manos de la Fiscalía y los tribunales”.
El presidente manifestó que el gobierno dio plenas garantías para la entrega de López a las autoridades y que evitó un supuesto plan de la extrema derecha que buscaba cometer la “locura” de asesinar al líder de Voluntad Popular.
“Había sectores extremistas de derecha pensando en la locura de matarlo parar generar más crisis aún, para generar más violencia aún”, señaló Maduro.
“Venezuela no necesita mediación”
Amanpour le preguntó a Maduro sobre la posibilidad de una mediación desde el extranjero, mencionando en concreto al papa Francisco, como líder que se ha reunido tanto Maduro como con el líder opositor Henrique Capriles Radonski.
Pero Maduro, quien dijo tener una buena relación con Francisco, señaló que “Venezuela no necesita tener ninguna mediación… Creo que lo que requiere es colaboración”.
“Aquí no hay una Venezuela desesperada; quizá sea la imagen que proyecten al exterior para tratar de golpear desde el punto de vista moral una revolución a favor de los humildes”, afirmó en la entrevista.
Crisis económica
En cuanto a la grave crisis económica que vive el país, el mandatario afirmó que, a pesar de las cifras económicas negativas que se reportan en este momento en el extranjero, en los últimos 15 años Venezuela ha tenido un proceso de expansión que incluye el crecimiento notable del PIB.
“No voy a negar que Venezuela tiene problemas económicos” como cualquier otro país, dijo. Pero agregó que los graves problemas financieros actuales se deben a un “capitalismo salvaje” que los venezolanos intentan superar.
El mandatario destacó que en Venezuela se está construyendo un modelo distinto y que —al contrario de Estados Unidos, según él— el país tiene una inversión social sobresaliente que permite contar con educación y salud pública gratuitas.
De acuerdo con Maduro, el modelo económico socialista “en construcción” ha sido objeto de una guerra económica de parte del sector privado, y por eso, dijo, lanzó una ofensiva contra el acaparamiento y la especulación en contra de quienes buscan inflar los precios “para hacerle daño a la sociedad”.
Según el presidente, la ley de precios recién aprobada va a equilibrar todos los indicadores y va a llevar a Venezuela “a una nueva etapa de la economía”.
Conciencia tranquila
Al finalizar la entrevista con la CNN, Maduro aseguró que a pesar de que duerme pocas horas, lo hace muy bien, y que tiene “tranquilidad espiritual” porque está cumpliendo con el legado de Hugo Chávez.
El mandatario dijo que no hace nada por vanidad, beneficio o enriquecimiento personal: “soy un presidente libre”.
“Mi único mandato es mi conciencia y el pueblo de Venezuela”.

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