Los pagos automáticos de una mujer ocultaron su muerte durante seis años
Nadie se inmutó. Las cuentas estaban pagadas. Y la vida continuó como siempre en el tranquilo vecindario de Pontiac, Michigan.
Los vecinos no notaron nada inusual. La mujer viajaba mucho, dijeron ellos, y era reservada. Uno de ellos cortaba su césped para que las cosas siempre se vieran ordenadas.
En determinado momento, su cuenta bancaria se quedó sin fondos. Las cuentas se dejaron de pagar.
Luego que los avisos no fueron respondidos, el banco que tenía la hipoteca tomó acción sobre la casa, un hecho común en una región fuertemente golpeada por los... > CONTINUAR LEYENDO.

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