UN PRESIDENTE BUENO ATRAPADO POR UN PAIS EN QUIEBRA
El día 16 de agosto del año 2012 fue juramenta como
Presidente de la Republica el Lic. Danilo Medina Sánchez. Siendo las dos y
media de la tarde sale de la Catedral Primada de América, -donde junto a su
esposa y fieles colaboradores había asistido al acostumbrado Tedeum -, con
rumbo hacia al Palacio Nacional.
Conducido a su nuevo despacho donde pasa breve tiempo, se
encamina casi de inmediato al salón de las cariátides de la mansión
presidencial. Aquí le esperan quienes van a ser ministros. Los nuevos y también
los viejos, pero todos listos para ser juramentados. Tras unas breves palabras,
el presidente les toma el Juramento. Todos muy contentos, pues ya eran los
dueños de las mieles del poder. Terminada la ceremonia, el presidente regresa
de prisa a su despacho.
Sentado en su escritorio, el Presidente Medina ordena que le
traigan el informe financiero de las cuentas nacionales. El nuevo gobierno
debía ponerse en marcha de inmediato. No se podía perder el tiempo, pues había
que hacer “lo que nunca se había hecho”. Era,… promesa de campaña.
Los informantes dicen al nuevo Presidente que en las cuentas
del gobierno no quedaba un solo centavo disponible. Que todas estaban en “rojo”
(Sobregiro). Que vieron la noche anterior al ex presidente Fernández abandonar
la casa de gobierno un tanto deprimido, porque aunque no se lo había
comunicado, él sabía que le estaba transfiriendo a su compañero de partido las
riendas de un gobierno prácticamente quebrado... > CONTINUAR LEYENDO.

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