¡Que liberten a Sobeida...!

César Medina lobarnechea1@Hotmail.com

 Sobeida Félix no ha matado a nadie-- que se sepa-- y tampoco es una asesina en serie cuya libertad pueda poner en peligro la seguridad ciudadana... Parece ser que su mayor error consistió en una debilidad del corazón: enamorarse de quien no debía.

 Pero sobre cualquier consideración por los errores cometidos, la Justicia está en deuda con ella y constituye una barrabasada alegar ahora que el acuerdo que hizo con el ministerio público fue “un arreglo extrajudicial” como dice la parlanchina fiscal del Distrito.

 Esa mujer firmó un acuerdo con la autoridad judicial para decir lo que sabía y entregar los bienes que se dijo había recibido de su compañero sentimental, Figueroa Agosto, a cambio de ser condenada a una pena mínima que ella no recurriría y que a mitad de sentencia aplicaría, de acuerdo a la ley, para la libertad condicional, sin que el ministerio público lo objetara.

 Ella cumplió su parte, repito, y la corte que conoció el fondo del juicio, también. La condena a cinco años fue la pena mínima para un delito como el que ella cometió. Hace tres meses, sin embargo, que Sobeida califica para la libertad condicional, pero la fiscal Reynoso se niega irresponsablemente a cumplir el compromiso del ministerio público.


 Y está dando notaciones de que ha asumido este asunto como un problema personal, de agruras profesionales y celos de jerarquía con su predecesor, Alejandro Moscoso Segarra, que ascendió a juez de la Suprema y que fue quien suscribió el acuerdo con Sobeida siendo fiscal. Esas mujeres ya pagaron...

 La señora Nin Batista, esposa de Figueroa Agosto, salió en libertad al cumplir la mitad de la condena que le impuso la Justicia dentro de una negociación que efectuó el ministerio público con ella similar al que hizo con Sobeida. Esa señora está ahora mismo reorganizando su vida junto a su familia, y tratando de borrar uno de los episodios más pesarosos de su existencia a ver si sus dos hijos no quedan marcados.

 Mary Peláez, involucrada también en el mismo caso de Figueroa, guarda prisión desde la misma época en la cárcel de Najayo, y también tiene derecho a invocar la ley sobre libertad provisional para que pueda retornar al seno de su familia.

 Son mujeres jóvenes a las que se les debe dar una segunda oportunidad para que vuelvan a la sociedad regeneradas, con sus hijos, con sus hermanos, con sus padres... Si es que para eso sirve la cárcel. No tenían antecedentes Ninguna de las tres chicas de Figueroa: Sobeida, Nin y Peláez tenía antecedentes penales...

Y por lo menos una de ellas, Mary, se manejó siempre en la vida pública con mucha pulcritud en su condición de hija de un gran artista dominicano, Milton Peláez. Un dato adicional que favorece su excarcelación condicionada es el comportamiento que han tenido durante este largo tiempo en la cárcel. Con su actitud colaboradora y la buena conducta se han ganado el cariño y el respeto de las demás reclusas y de las autoridades del penal.

 Parecería que Sobeida tiene problemas de antipatía con la fiscal Reynoso porque en todos los tribunales que han conocido su caso ha ordenado la intransigencia del ministerio público para que no se le otorgue libertad condicional. ¡... Ni que fuera ella Bin Laden!

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