Sea mi vida una acción de gracias

Sea mi vida una acción de graciasEl año pasado, en la víspera del Día de Acción de Gracias, me vino de la nada este pensamiento: «Quisiera que mi vida fuera una acción de gracias». Me parece genial celebrar esa festividad. ¿Qué mejor que un día centrado en un suceso histórico afortunado, en la gratitud, la familia y la buena comida? Por otra parte, también me encanta la Navidad, mayormente por las mismas razones, aunque no pediría que mi vida toda fuera una navidad.

La mañana del Día de Acción de Gracias salí a correr. El camino estaba bordeado de árboles de hojas doradas y rojas, como es típico del otoño. Mientras trotaba repasé lo que había ocurrido durante el año. Ya se acercaba a su fin, y aunque no había sido todo viento en popa, lo había disfrutado a fondo, hasta los momentos difíciles. La mayoría de las cosas que me habían preocupado ya se habían resuelto o bien estaban en vías de arreglarse. La solución a un dilema personal bastante importante con el que había bregado durante algún tiempo me había venido en cuestión de segundos apenas unos días antes. Me sorprendí de que me hubiera costado tanto dar con ella. La solución era tan sencilla y hermosa. Estaba feliz y agradecida, y ya se lo estaba contando a mi familia y amigos… > CONTINUAR LEYENDO.

Comentarios

Entradas populares