La andropausia
L a literatura médica presta cada vez más atención al descenso gradual de hormonas en los hombres, conocida como andropausia. Síntomas de esta condición suelen verse en personas cuya edad figura entre los 40 a 50 años.
Un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud reportó que, a partir de los 30 años, la testosterona disminuye un 10% por cada década de vida. Se estima que al alcanzar la edad de 50 años, el 30% de los hombres tendrá niveles tan bajos de testosterona como para poner en riesgo su salud.
La andropausia no solo se limita a la testosterona, influye en otros niveles de hormonas naturales, entre ellas, la hormona crecimiento (HGH o IGF-1), DHEA, hormonas de tiroide y la melatonina. Aunque el descenso hormonal es normal al envejecer, puede reducir el deseo sexual, cambiar el estado de ánimo, memoria, niveles de energía, tono, masa y fuerza muscular y grasa abdominal.
La disminución de hormonas aumenta condiciones como la osteoporosis y la enfermedad cardiovascular. Las células en el cuerpo tienen receptores para las hormonas y se cree que su descenso contribuye al deterioro del cerebro, músculos, piel, huesos, coyunturas, vasos sanguíneos y corazón. Asimismo, cada hormona tiene roles específicos, la testosterona, por ejemplo, construye proteínas y es vital en la conducta sexual y para producir erecciones. Múltiples actividades metabólicas como la producción de células de sangre en la médula ósea, formación de hueso, metabolismo de lípidos y carbohidratos, función del hígado y cerebro y el crecimiento de la próstata se vinculan a las hormonas. osteoporosis La testosterona y la hormona de crecimiento juegan un papel crítico en el mantenimiento de los huesos. A la vez que disminuyen (algo que ocurre entre los 40 y 70 años de edad), la densidad ósea masculina baja en un 15%. Uno de cada ocho hombres, de más de 50 años, padece de osteoporosis, lo cual aumenta el riesgo de fracturas de cadera, muñecas y espina. De otra parte, la reducción en la testosterona en el hombre aumenta el riesgo de aterosclerosis y problemas cardiacos. su diagnóstico Aunque la andropausia fue descrita por primera vez en la literatura científica en 1940, no se diagnostica con frecuencia. Esto podría explicar porqué algunos hombres pueden encontrar difícil el admitir que tienen un problema. Por otro lado, algunos profesionales de la salud no piensan que los niveles hormonales bajos son la causa de muchos de los síntomas que presenta esta población, piensan que es algo normal del proceso de envejecimiento. Un diagnóstico y tratamiento adecuados requiere un historial clínico dirigido, evaluación física y laboratorio de sangre para medir los niveles hormonales. Toda estrategia para reducir síntomas y riesgos de la andropausia debe centrarse en cambios de estilos de vida (dieta óptima, ejercicios, suplementos vitamínicos, manejo de estrés, eliminar o reducir de uso de tabaco, cigarrillos y alcohol), factores críticos en los niveles y efectos de las hormonas. El reemplazo hormonal de cualquier hormona en descenso se debe considerar para pacientes que experimenten síntomas de deficiencia hormonal. Pacientes de edad avanzada pueden ser candidatos para comenzar esta terapia. Como con cualquier otro medicamento, las hormonas se deben utilizar bajo el cuidado estricto de un médico entrenado. El reemplazo hormonal puede llevarse a cabo por medio de inyecciones, cremas, gelatinas, parchos y cápsulas orales. Si la persona tiene un tumor de próstata o cáncer de seno, no es candidato para reemplazo de terapia hormonal con testosterona. la terapia Estudios clínicos indican que los ejercicios, una buena nutrición, niveles saludables de testosterona y de la hormona de crecimiento son efectivos para tratar síntomas y prevenir enfermedades. El reemplazo hormonal con testosterona y la hormona de crecimiento mejora: el desempeño y deseo sexual, energía, ánimo, memoria, función del cerebro, calidad de sueño, enfermedad cardiovascular y de vasos sanguíneos, fuerza y masa muscular, grasa abdominal, densidad ósea, y sobre todo la sensación de bienestar. Estos efectos suelen verse varias semanas luego del tratamiento. Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, en 2004, concluyó que no hay riesgo a largo plazo de la terapia hormonal, cuyo fin es reestablecer niveles hormonales normales. Hay condiciones médicas en las que no se debe usar esta terapia, por ejemplo, cáncer de próstata y cáncer de seno. Existen otras condiciones de salud (enfermedad cardiovascular, hepática y renal, edema, próstata agrandada, y diabetes) en las que el reemplazo de testosterona no es adecuado, algo que determinará tu médico. Consulta con tu especialista si tienes reacción alérgica a andrógenos o esteroides anabólicos, si deseas tener hijos, y qué medicamentos consumes. En el tratamiento para andropausia se usan hormonas naturales, molecularmente similares o bioidénticas a las que produce el cuerpo lo que reduce los riesgos asociados a agentes químicos. La autora es Board Certified, ginecóloga, cirujana y especialista en Medicina Restaurativa y “Anti-Aging”, con práctica privada en la torre médica de Plaza Las Américas, oficina 1210. Para detalles, llama al 787-751-3326.

Comentarios