A MIS AMIGAS DE LA INFANCIA…Desde el Barrio María Trinidad Sánchez
Sus nombres se inmortalizaron en las primeras hojas del libro de mi vida, como aquellas compañeras de aventuras, forjadoras de sueños y cómplices de travesuras… De sus manos aprendí el verdadero significado de la amistad, por cada momento que compartimos, por tantas expresiones mutuas de cariño y sobre todo pruebas de fidelidad.
Gracias a cada una de ustedes puedo decir, que ese fue el mejor de los capítulos que he vivido; porque siempre vieron más allá de mi apariencia, confiaron y creyeron en mí, me valoraron tal y como he sido. Imposible olvidar los juegos que teníamos, correr, saltar, patinar, bailar, bañarnos en la lluvia, soñar con el grupo musical de moda, disfrazarnos, celebrar los cumpleaños, visitarnos, salir a pasear, compartir cada día del año y hasta más.
No se pueden borrar de la memoria, tantas historias fantásticas y de terror, de risa y de dolor, que nos inventábamos, pero sobre todo, tantos sueños que construimos y nos contamos. En la enfermedad, en la alegría y el dolor, ahí estábamos; hicimos pactos de amistad, de no olvidarnos jamás aunque el tiempo y la distancia intentarán con sus garras separarnos. Y aunque ha pasado muchísimo tiempo y los caminos otros rumbos han tomado; aunque cada una ha ido escribiendo su historia, con nuevos personajes que le han dado sentido y la han recreado… Aunque quizás si nos encontramos por la calle sea difícil reconocernos, porque no nos hemos visto y nuestros rostros y apariencias han cambiado; nada de lo vivido y compartido en ellos años de la infancia, se ha borrado.
No se pueden borrar de la memoria, tantas historias fantásticas y de terror, de risa y de dolor, que nos inventábamos, pero sobre todo, tantos sueños que construimos y nos contamos. En la enfermedad, en la alegría y el dolor, ahí estábamos; hicimos pactos de amistad, de no olvidarnos jamás aunque el tiempo y la distancia intentarán con sus garras separarnos. Y aunque ha pasado muchísimo tiempo y los caminos otros rumbos han tomado; aunque cada una ha ido escribiendo su historia, con nuevos personajes que le han dado sentido y la han recreado… Aunque quizás si nos encontramos por la calle sea difícil reconocernos, porque no nos hemos visto y nuestros rostros y apariencias han cambiado; nada de lo vivido y compartido en ellos años de la infancia, se ha borrado.


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