Claves para evitar el estrés del regreso a clases
1. Adaptarse a los nuevos horarios. En algunas ocasiones, uno de los mayores calvarios pasa por readaptar a su hijo al horario escolar. Después de estar todo el verano levantándose tarde, ahora tienen que volver a madrugar. Lo ideal, para evitar este problema, es reacomodar los horarios de sueño y de comidas un par de semanas antes de que comience la escuela. A medida que se acerca la fecha, poco a poco, tienen que ir adaptándolos al horario escolar, teniendo en cuenta que los doctores recomiendan que los niños duerman mínimo nueve horas.
2. Buena alimentación. Un buen desayuno les permite rendir y estar atento durante las clases. Si el pequeño no desayuna como es debido antes de ir a la escuela lo más seguro es que sufra problemas de concentración durante las horas de estudio.
Por lo tanto, preocúpense de que su niño esté bien alimentado antes de ir al colegio. 3. Actividades Extraescolares: A lo largo del año los pequeños están acostumbrados a pasar un mínimo de seis horas en el colegio. Sin embargo, durante las vacaciones, la mayor parte del tiempo se la pasan gozando con los amigos. Es muy importante que así lo hagan, que descansen y que disfruten con sus amistades, pero también es importante que no pierdan el hábito de realizar tareas educativas. Si durante el verano le apuntan a actividades extraescolares (teatro, música, tenis, etc.) le será más fácil adaptarse a el regreso a clases. 4. Prepararlo psicológicamente y ser positivo. Háblenle de la escuela, de las nuevas actividades, pregúntenle qué va hacer cuando vea a sus amigos o qué le va a decir a sus profesores. Explíquenle porqué tiene que asistir al cole e intenten ser lo más positivo posible. Si lo notan angustiando, le tienen que hacer sentir que entienden su agobio, muéstrenle tranquilidad. Por ejemplo, le pueden decir que a ustedes también les pasaba cuando eran pequeños, pero que al final hacían nuevos amigos y lo pasaban muy bien en el cole. En definitiva, los padres tienen que mostrar una actitud tranquila e intentar trasmitírsela a ellos. Si por el contrario, los papás están nerviosos o estresados con la entrada de su hijo al cole, el pequeño reflejará esos sentimientos y se convertirá un calvario para todos, padre e hijos.

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