Ojo con la miel
Por esa razón resulta alarmante la noticia dada a conocer en un informe del Food Safety News: un tercio o más de toda la miel consumida en EE.UU., puede llegar como contrabando desde China y contiene antibióticos y plomo añadidos ilegalmente.
Aunque la miel de origen asiático está prohibida en Europa, todavía se encuentra en algunos establecimientos en EE.UU., desafortunadamente porque los empacadores la pueden adquirir más barata y la FDA solamente inspecciona una fracción de las importaciones.
Los expertos en abejas de la Universidad de California en Davis aconsejan a los consumidores que antes de llevarse a casa el próximo frasco de miel lean bien la etiqueta y se aseguren que diga "Produced in the U.S.A." (Producida en Estados Unidos). Si no está seguro de su origen, busque otro frasco entre las numerosas opciones que existen en el mercado.

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