
El papa Francisco volvió hoy a dar muestras de su gran sencillez, al celebrar misa en la Casa de Santa Marta con unos 30 recolectores de basura y jardineros del Vaticano, a quienes sorprendió al sentarse junto a ellos durante el oficio religioso para realizar una plegaria personal. Al Pontífice se lo vio sentado, solo, rezando en las sillas del fondo de la sala. El gesto cosechó emoción y elogios de los trabajadores presentes. “Somos los invisibles. Encontrarse frente al Santo Padre, en una misa, para nosotros es una cosa que no sucede todos los días. Me daba vuelta y veía la cara de mis compañeros. Salimos todos con los ojos brillosos” , contó a Radio Vaticana Luciano Cechetti, responsable del servicio de los jardines y la limpieza urbana. Y prosiguió: “fue una misa verdaderamente muy simple, a contacto directo con quien desde hade pocos días fue electo Pontífice. Le agradecimos tanto, especialmente cuando nos saludó al final (de la misa). Fuimos presentados uno a uno y para cada uno de nosotros tuvo una palabra. Lo que nos dijo a todos fue "recen por mi’” . Cechetti contó que varios de los trabajadores le pidieron visitar juntos los jardines del Vaticano y el Papa sólo hizo una señal de aceptación con la cabeza. “No dijo que no...” , apuntó. Los trabajadores que participaron en la misa en Santa Marta, donde vive.
Comentarios