ADORANDO A DIOS EN LAS PRUEBAS
El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.
Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso, pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.
No traicionen al Señor cuando están en pruebas. Cuando oramos y alabamos en medio de las pruebas las fortalezas del diablo son destruidas.
Cuando estamos en una prueba grande que viene la depresión la desesperación y la angustia tenemos que orar y alabar a Dios. La gente dice:
En ese caso no sale fácil la oración, pero justamente porque no sale es porque deben hacerlo. Así que en los peores momentos tenemos que orar y alabar.
Hechos 16:25 No solo nos consolara a nosotros, también a los que están en rededor nuestro. Los demás reciben la influencia de lo bueno y lo malo que hacemos. Al quejarnos los que nos oyen también quedan heridos. Si no podemos orar en momentos difíciles recordemos que Jesús dijo que nos enviaría otro consolador. El Espíritu Santo y a Él debemos pedirle ayuda.

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