Dedícale un tiempo cada día a pensar en la muerte
No quiero resultar siniestro pero éste realmente es uno de los mejores consejos que puedo darte, déjame que te lo explique. La muerte es un proceso natural de la vida al que tenemos que habituarnos, tenemos que hacerla parte de nosotros. Debemos tenerla siempre presente ¿Por qué? Porque es el recordatorio de que nosotros estamos aquí de paso y que, por ello, hemos de hacer todo lo posible para extraer de la vida todo su jugo. Será el empuje que necesitarás cuando el temor te retenga de hacer lo que quieres y de luchar por lo que anhelas. Además, te ayudará a prepararte para la muerte. Mejor morirse con una sonrisa de paz y satisfacción que con cara de susto. ¿No crees? Los samuráis conocían este secreto, yo lo aprendí de ellos y, ahora, lo comparto contigo.

Comentarios