Prohibida la entrada de políticos a un restaurante de los Estados Unidos
Escrito
con los colores de la bandera estadounidense, el cartel colgado en la
puerta de un local de Portsmouth advierte que no habrá excepciones. La
ciudad será escenario de las próximas primarias republicanas.
El
pequeño pero muy popular restaurante de la ciudad costera, ubicada en
New Hampshire, decidió reservarse el derecho de admisión. "Prohibido el
ingreso de políticos. Sin excepciones", se lee en un aviso colgado en el
ingreso del lugar.
Jessica
Labrie, empleada del Colby's Breakfast and Lunch, explicó que
decidieron ser selectivos después de muchas quejas de los clientes.
Contó que varios candidatos del partido republicano, como el gobernador
de Texas, Rick Perry; la congresista Michele Bachmann; y el ex
gobernador de Louisiana Buddy Roemer, visitaron el local varias veces en
los últimos meses.
"Cada
vez que vinieron, su presencia fue una interrupción para los
comensales", aseguró. "Ellos hacen un gran lío cuando vienen. Puedes ver
todo eso en las noticias, pero cuando estás aquí comiendo no quieres
oírlo", afirmó.
Los
pre-aspirantes a representar a los republicanos en las elecciones
presidenciales de noviembre suelen ir de comercio en comercio luego de
los mítines en Portsmouth, donde el 10 de enero se medirán en un nuevo
turno de los comicios primarios.
La
última visita "presidenciable" fue la de Roemer, el pasado lunes, quien
ingresó al restaurante anunciándose e interrumpió el almuerzo de todos
los presentes. Esa fue la gota que rebasó el vaso.
Una
situación similar ocurrió meses atrás cuando Perry y Bachmann visitaron
el local. Labrie dijo que la llegada de los candidatos se vio empañada
por prepotentes asesores que pidieron reservar un pequeño sector pese a
que existen sólo 10 mesas en todo el establecimiento.
"Me
dijeron: 'Para que lo sepas, tendrás el placer de esperar al gobernador
Perry y a Bachmann. No te pongas nerviosa. Sólo sé tú misma y te irá
bien'", contó.
"Esto es un negocio, en primer lugar, y no queremos que nuestros clientes se sientan incómodos", agregó la empleada.
Jeremy
Colby, propietario del lugar, coincidió y aseguró que los políticos en
campaña le resultan "increíblemente groseros". "Me resulta gracioso que
hablen de cómo la pequeña empresa es tan importante en la economía y,
sin embargo, no tienen problema en crear perturbaciones que afectan a mi
negocio", agregó.

Comentarios