No duerme desde que interrumpió a la Filarmónica de Nueva York
La
respetada Filarmónica de Nueva York tocaba los últimos compases de la
Sinfonía Nº 9 de Mahler cuando un iPhone comenzó a sonar. El director de
orquesta, Alan Gilbert, no dudó: le pidió a sus músicos que dejaran de
tocar, sobre todo porque el tono de "marimba" continuaba. Los
espectadores estaban furiosos con el incidente, que fue tema de varios
blogs y fue denunciado en Twitter.
Tras
lo que pareció una eternidad, el propietario del smartphone finalmente
apagó el aparato y el concierto pudo continuar. "Se puede imaginar lo
terrible que es tener esto en la conciencia. Es horrible, horrible",
dijo el hombre a The New York Times a condición de no ser identificado.
El
responsable del incidente, un empresario sexagenario amante de la
música que está abonado a la Orquesta Filarmónica desde hace 20 años,
dijo no haber podido dormir las dos noches siguientes al episodio.
El
miércoles fue contactado por las autoridades neoyorquinas, que le
pidieron que no se repita lo ocurrido. El hombre, a quien la Filarmónica
llamó "Cliente X", habló con Gilbert y se disculpó telefónicamente.
El
viernes, este empresario, todavía traumatizado por lo sucedido,
extendió sus disculpas a todos los presentes esa noche a través de sus
declaraciones al diario estadounidense. "Espero que puedan perdonarme.
Les pido disculpas a todos ellos", dijo.
Y
explicó lo que había sucedido. Su empresa le había dado el teléfono un
día antes y creyó haberlo apagado antes del concierto. Pero la alarma
despertador estaba activada y comenzó a sonar. Recién cuando el director
de orquesta lo miró, se dio cuenta de que era su iPhone el que había
interrumpido el concierto.

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