La tercera edad y las relaciones sexuales
La conducta sexual de una pareja en la tercera edad depende en una gran medida del tipo y la frecuencia de la relación que experimentaban y practicaban antes de entrar a esta etapa
Cuando nos auxiliamos del término Tercera Edad, lo hacemos con la finalidad de abarcar un grupo de seres humanos que acumulan unos 65 años o más de existencia.
Para este tiempo ha llegado o viene en camino la jubilación, o sea, pasar de una vida laboral activa, a una pasiva; generalmente los hijos se han ido de la casa.
No todos toman este tránsito de la misma manera, algunos lo hacen de forma positiva: ¡Por fin se sienten libres!, no más estrés producto de la responsabilidad del trabajo y consciente de la etapa empiezan a vivir su adultez mayor.
Otros, sin embargo, ven el envejecer con cierta turbación, ansiedad y temor, siempre se ha sostenido que la ancianidad feliz o no, dependerá de cómo se vivó la juventud y la plenitud de la vida.
Algo que llena de preocupación y ansiedad, sobre todo a los hombres, en esta etapa es la calidad de la relación sexual. Es muy probable que esa preocupación venga como consecuencia de haber visto en otros el deterioro de la misma; que generalmente va asociada con ciertas enfermedades, malestares o dolencias propias de la edad.
Aunque esto podría ser cierto; no necesariamente y de hecho no lo es, una generalización.
La conducta sexual de una pareja en la tercera edad, depende en una gran medida del tipo y la frecuencia de la relación que experimentaban y practicaban antes de entrar a esta etapa. Y en una que otra medida de los prejuicios sociales.
Debemos tener presente, que en muchas sociedades, la nuestra incluida, las relaciones sexuales son vistas como atributo casi exclusivo de la juventud, muchos no se imaginan y le causa no se que cosa, imaginarse a su padres adultos mayores teniendo relaciones sexuales, mas de uno los calificarían de “viejos sinvergüenzas”.
He de decirles a los que así piensan; que contrario a lo imaginado, en la tercera edad, cuando la salud no es un obstáculo, el sexo al ritmo que debe dice: “yo soy y aquí estoy”.
Yo me atrevo a ir mas lejos y casi podría asegurarles que en muchas parejas, la sexualidad podría mejorar con la llegada de esta etapa, debido a que: Frente a algunas carencias, se redescubren nuevas formas de relacionarse; el coito no lo es todo y ni siquiera debe ser la mayor parte.
En el mismo orden anterior, generalmente no hay el transito inoportuno en la casa y la tocadera de puertas de los muchachos, la precaución del ruido o de ciertos sonidos asociados a la acción no son ya problemas cuando se está sólo o exclusivamente acompañado, la mujer ya no es interrumpida por si ciclo menstrual, no hay que echar manos a métodos anticonceptivos y moverse al ritmo del ciclo. Si está jubilado, tienen más tiempo; no habría entonces bajo ninguna circunstancias por que apresurar las cosas.
Así que, si usted es de los que se está preocupando y siente ansiedad anticipatoria por la inminente llegada de la Tercera Edad, déjese de cosa… y a disfrutar la sexualidad y la vida de acuerdo a la etapa. ¡Eso si, cuide su salud!
Finalmente aprovecho el dialogo que tengo contigo para invitarte a un taller que Centro Persona, presentará el ultimo domingo de enero a condición que se conforme un grupo de treinta personas. El seminario se ha llamado “Corriendo a la Tercera” para hombres o mujeres como tú o como tus padres. Póngase en contacto o reserve escribiendo a centropersona @hotmail.com. o llamando al teléfono 809 2215608. En él aprenderemos a disfrutar la carrera antes de llegar al Home.
Esperamos compartirlo contigo o con los tuyos. El autor es terapeuta familiar y de pareja. Reside en Santo Domingo.


Comentarios