Ocho de cada diez correos son spam
Los
ciberdelicuentes usan el correo basura para estafar a sus víctimas más
que para infectar sus computadoras con un virus, con el objetivo de
robar información, de acuerdo con un estudio realizado por G Data
Security Labs.
"Los
correos electrónicos todavía constituyen un recurso importante entre
los cibercriminales. Tanto es así que más del 80 por ciento del tráfico
de e-mail es spam", asegura el responsable de la compañía, Ralf
Benzmüller y advierte que en determinadas fechas, como Navidad, el spam
suele aumentar disfrazado de ofertas o promociones.
"En
el pasado, los estafadores utilizaban archivos adjuntos infectados;
ahora contienen enlaces que, mediante engaños y todo tipo de promesas,
conducen a la víctima a sitios web maliciosos. Pero la mayoría responden
a un patrón similar y cualquiera que esté familiarizado con ellos
podría reconocerlos al instante, incluso si el filtro antispam no lo ha
hecho previamente", explica Benzmüller, citado por el sitio
especializado PortalTic.
Según
la estimación de G Data, en el cuarto trimestre de 2010, el 83 por
ciento del tráfico de e-mails en el mundo era spam. Eso equivale a 142
mil millones de correo basura por día.
El
elevado número se debe a que el envío de mensajes masivos es económico y
puede dar buenos resultados. Un millón de e-mails cuesta alrededor de
400 dólares y cuanto más, más barato aún.
Para
no ser víctima del spam, G Data publicó algunos consejos básicos.
Eliminar al instante y sin abrir los correos con remitentes desconocidos
o con nombres extraños es la regla de oro. También se debe ignorar los
mensajes escritos en otro idioma, aunque sean de conocidos.
Si
el correo tiene enlaces, no se debe hacer clic sobre ellos porque
podrían conducir a un sitio peligroso. Tampoco hay que responder, ya que
se indica al spammer emisor que la cuenta de correo electrónico está
activa.
Por
otro lado, no se recomienda no introducir la dirección de correo
electrónico de manera indiscriminada en foros online, libros de
invitados o tiendas online, dado que pueden ser encontradas por los
ciberdelincuentes. Para estos casos, lo mejor sería crear una segunda
dirección de correo electrónico y utilizarla solamente para esos fines.
Por último, hay que evitar dar información de datos personales o bancarios o llenar formularios.

Comentarios