Cómo recuperar el sabor de la vida...‏

Hoy quiero compartir contigo un mensaje que escuché el día sábado y que tocó profundamente mi corazón y espero que también lo haga contigo:

Trata sobre una historia muy conocida: Jesús convierte el agua en vino. Antes de ingresar a la historia vale resaltar 3 características principales del agua: es incolora (no posee color), inodora (no posee olor) e insípida (no posee sabor). En total contraste con el vino, el cual, quienes saben de vinos, lo definen por su color, olor y sabor.

Te pregunto a ti directamente, hermano/a : ¿Algún área de tu vida está como el agua? ¿Sin color, olor ni sabor? Tú sabes muy bien cual es esa área, o quizás sea toda tu vida!

¡Dios aún hoy puede transformar el agua en vino! Ver como aqui

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