Como si aquí no pasara nada


Por EDUARDO ALVAREZ*

Y, como si la corrupción en su gobierno fuera un asunto sin importancia, Fernández atribuye a la especulación en los precios de los alimentos y el petróleo en los mercados a futuro, las causas exclusiva de todos los males que padecen este y otros países pobres

El presidente Leonel Fernández ha llevado ante Naciones Unidas un tema relativo al comercio mundial de alimentos y petróleo, ajeno a los propósitos y tareas regulares de la mayor organización internacional existente, enfocada en asuntos políticos. A juzgar por sus diligencias y empeños por levantar esa bandera, cualquiera pensaría que aquí no pasa nada.

Y, como si la corrupción en su gobierno fuera un asunto sin importancia, Fernández atribuye a la especulación en los precios de los alimentos y el petróleo en los mercados a futuro, las causas exclusiva de todos los males que padecen este y otros países pobres.

Ni siquiera el Consejo Económico y Social d la ONU tiene atribuciones en materia de comercio internacional, concepto con el que el Presidente debió procurar a interlocutores validos que tomen en serio su extemporánea e inconsistente campaña de reclamos.

Entiende Leonel Fernández que “eso aumenta los precios del petróleo y de los alimentos, eleva las cifras mundiales de pobres y amenaza la gobernabilidad planetaria”. Descubriendo el hilo en bollito.

Sin embargo, es evidente que media docena de sus más cercanos colaboradores compiten en riquezas con familias tradicionalmente poderosas cuando apenas hace unos años no tenían un chele en el bolsillo. Para él es paja para las garzas.

Deja fuera indicadores de la calidad de vida de una persona o un hogar se basa, no en supuesta especulación que denuncia, sino en aspectos imprescindibles, como el ingreso corriente, los derechos de acceso a los servicios básicos, la propiedad, os niveles educativos y el tiempo disponible para la educación, la recreación, el descanso y las tareas domésticas.
Obvia, además, los mecanismos a los que debió recurrir para fundamentar su exhortación en la creación por la comunidad internacional del Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria de las Naciones Unidas.
No me asombraría saber que usted se ha quedado sin aire ni ánimo de seguir, tras leer esa retahíla de ambigüedades. Recupere fuerzas, que en la próxima hablo de los organismos internacionales a los que corresponde discutir y decidir sobre los asuntos expuestos por el gobernante. Pero dudo que procesa su demanda, al amparo de las normas de comercio internacional.

Comentarios

Entradas populares