Para ti Maestro/a
Por: Rosa Lourdes Salazar A.
MAESTRO/A
¡Oh Maestro/a! ¡Cuán hermosa, bondadosa y digna es tu profesión! Qué orgullo, pero del bueno, nos da el poder contribuir con el desarrollo del país; aunque se les robe el sudor y se les tildes como “aves de paso”, es posible; ya que todos somos peregrinos en el mundo a diferencia de otros, dejamos grandes huellas al andar. Nos da mucha alegría el poder colaborar con otros ofreciéndoles el pan de la Enseñanza. Les pregunto a algunos ciudadanos/as desaprensivos que les gustas desprestigiar a los docentes ¿Qué haces tú por la Patria? ¿Desprestigiarla con tu comportamiento? ¿Llevarte el erario público o tomar o dañar parte de los bienes que nos pertenecen a todos? ¿Atrofiar e irrespetar los más altos valores que nos identifican como ciudadanos/as dominicanos/as? ¿Ser un violador de sus leyes? ¿Cuál ha sido tu aporte positivo a la sociedad? El Maestro da con amor lo mucho o lo poco que conoce, ¿Acaso se ha preocupado el Estado por dignificar en toda la magnitud de la palabra al docente? Cuan digna y altruista es la profesión magisterial ¿Cuál estadista, funcionario, profesional o persona de ciencia no ha pasado por la mano de un Maestro? ¿A prendió solo en la vida y sin recibir alguna instrucción de alguna persona? Lo dudo, a excepción de los inventores, que construyen sus propios conocimientos y los transfieren.
En la visión del Maestro está su progreso espiritual, profesional y material y éste lo animan y lo motivan a seguir hacia adelante sobreponiéndose a los obstáculos que se les presenten. El Maestro le interesa su presente actual; ya que el mañana es incierto y traerá su propia faena.
Las exigencias de la alta calidad de la educación por la sociedad siempre han sido para el Maestro en este País y no para el Estado que es el que traza la Política Educativa de la Nación. El gobierno sabe que la educación dominicana actual debe ser transformada y que demanda de cambios profundos acorde a las necesidades y realidades presente; ya que los ciudadanos/as al cruzar la frontera hacia otros destinos tienen que tener ciertas competencias educativas requeridas por ese país. Es por eso que ha llegado la hora crucial de elevar el presupuesto destinado a la educación, si queremos educación de calidad.
A ti Maestro/a que las inclemencias del tiempo y el abandono de las autoridades te agobian, más no poder cumplir con algunas de las exigencias de tu propia profesión, quiero enviarte un saludo especial y pedirle al Dios del cielo, muchas bendiciones, paz, prosperidad y serenidad. Con la fuerza que te caracteriza sigue adelante por el desarrollo de tu País. /19/7/2011.

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