Vivir en comunidad
Cada día se ve más remota la práctica de vivir en comunidad, amparado en el amor de Dios que se manifiesta en esa verdadera relación de hermandad y amistad entre las personas, se ve truncado por causas del egoísmo, el avarismo, el individualismo, llevando a la sociedad a la práctica de sálvese quien pueda y los demás no importan, es la cruel realidad.
¿Acaso es ésto lo que Dios Desea? ¿Cuál fue el mensaje de Cristo al respecto para la humanidad? ¿Cómo estuvo formada la primera comunidad cristiana?
En Hechos cap.2:42-47 Dice: “Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la convivencia, a la fracción del pan y a las oraciones… Todos los creyentes vivían unidos y compartían todo cuanto tenían… Acudían diariamente al templo con mucho entusiasmo y con un mismo espíritu y compartían el pan en sus casas, comiendo con alegría y sencillez. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo; y el Señor hacía que los salvados cada día se integraran a la Iglesia en mayor número.
Hay muchos que viven en comunidad cristiana, como una verdadera iglesia, disfrutando a plenitud el sabor de sentirse amado y protegido por Dios, el sentir su abrazo cálido y fuerte al momento de recibir el Pan y el Vino como fuente de salvación, comunión de amor y entrega total de Cristo como redentor de la humanidad.
Para toda comunidad cristiana es de suma importancia la oración; porque con ella se llena una del Espíritu Santo, se le presenta al Padre todas las necesidades y debilidades como humano, pero sobre todo se pone en oración al pueblo de Dios. Al orar juntos se pone de manifiesto la preocupación de orar por los necesitados, por los alejados de Dios, por las autoridades que tienen en sus manos las cosas públicas, por los que tienen en sus hombros la aplicación de la justicia, por los enfermos, por los que cometen delitos y crímenes contra la sociedad, entre otros.Hay quienes estas cosas le son ajenas y hasta raraos, distantes e inexistentes, y con ojos de tristeza se le ve. Estas personas solo tienen como su Dios a sus bienes, a veces a su familia y a un puñado de amigos, porque muchos hasta de ellos se olvidan.
Hoy se ve a nivel mundial tanta pobreza, crímenes, delincuencia, guerras e injusticias porque el hombre y la mujer se han olvidado de las buenas prácticas y enseñanza de Dios. Aunque parezca fuerte decirlo: Hoy a muchos que dicen llamarse cristiano se les ha olvidado vivir en comunidad.
Por Rosalourdes salazar

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