He madurado en todos sentidos y me siento Protegido.
Dios es la fuente de mi protección. Presto atención a mi intuición, sabiduría y comprensión. Atento a lo que me dice mi corazón, permanezco alerta al mundo a mi alrededor.
Doy pasos prácticos para protegerme y proteger a mi familia en casa y lejos de ella. Tomo precauciones, como utilizar el cinturón de seguridad en el automóvil y cambiar las baterías en las alarmas de mi casa. Si mi intuición me dice que me ponga en contacto con un amigo o un ser querido, lo hago. Seguir la guía interna puede llevarme a ser útil si hay necesidad. Sencillamente, confío en que soy un canal para la sabiduría y la guía de Dios. Estoy seguro y protegido en todo sentido.
Me invocará y yo le responderé; …lo libraré y lo glorificaré. —Salmo 91:15

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