Prosperidad

Estoy inmerso en vida abundante.

Creer que mi prosperidad está limitada al dinero en mi cuenta bancaria me hace vulnerable a una economía fluctuante. Mas la verdadera prosperidad no es una acumulación de dinero o cosas, sino el reconocimiento de la provisión divina.

No hay escasez en el aire que respiramos, en el amor que compartimos, en las ideas, la provisión, la sustancia o el bien divino. Cuando reconozco esto y abro mi conciencia a ello, veo la sustancia divina por doquier. Al darme cuenta de lo ilimitada de mi herencia espiritual, veo que no falta nada en mi mundo. Reconozco y aprecio mis abundantes bendiciones. La prosperidad es mía.

Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros.—1 Tesalonicenses 3:12
Foto mi pueblogh

Comentarios

Entradas populares