Bendigo la Tierra
Me entrego al Espíritu y encuentro descanso para mi alma.
La resurrección sigue a la experiencia de la crucifixión; un renacer magnífico viene después de tiempos inciertos o exigentes. Al entregarme al Espíritu, la paz y el amor me envuelven. Estoy listo para resucitar a todo lo que la vida tiene para ofrecerme.
Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Habiendo dicho esto, expiró.— Lucas 23:46
Foto de Rafuta

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