Los nudos gordianos
Este país no avanza a pasos agigantados por unos nudos gordianos que nos atan a prácticas y sistemas que ralentizan nuestro desarrollo.El nudo gordiano ha pasado al lenguaje cotidiano como algo de difícil solución y que requiere de habilidades especiales para lograrlo.
Son problemas de larga data, a los cuales no se les buscan soluciones imaginativas, o que están tan enredados que habría que actuar como Alejandro el Magno y romper con la espada el nudo.
El primero de ellos es la educación, donde se necesita de todo. Desde mejores maestros y facilidades, hasta un ambiente que fomente el estudio y la laboriosidad de los educandos.
En Curazao, por ejemplo, los niños salen de la escuela hablando cuatro idiomas, y no porque tomen clases particulares en las tardes. Salen de la escuela. ¿Qué saben los nuestros?
La electricidad es otro de los nudos que nos atrasan. ¿Quién es que se va a amarrar los pantalones y va a proceder contra contratos firmados de mala ley, aprovechando la situación de precariedad del país y nuestra corrupción? No se trata solo de convertir a combustibles menos costosos, sino devolver la soberanía eléctrica al país. El otro nudo gordiano es la falta de productividad. Por fallas en la educación, por la deficiente socialización y por el inmediatismo del dominicano, nuestra gente ya dejó de percibir el doblar el lomo trabajando como una meta en la vida. La vida fácil es mejor. Lo que se ignora es que hay que ganársela. Acepto otras sugerencias. atejada@diariolibre.com

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