Desarrollo
Reclamo el bien de Dios para mí, y mis sueños se hacen realidad. En este momento, estoy perfectamente serena y uso mis talentos de maneras nuevas. Descubro a la persona que Dios creó. Éste es mi momento para crecer y crear la vida que deseo. Sin importar mi edad o las circunstancias, cuento con un potencial divino. Avanzo con valentía para lograr mis aspiraciones y sueños. Quizás haya soñado con escribir un libro, viajar por el mundo, crear una fundación caritativa, practicar un deporte o aprender a tocar un instrumento musical. Elijo y creo mi destino. Tomo acción. Como una flor que crece y se desarrolla siguiendo al sol, yo crezco y me desarrollo según sigo la luz de Dios. Así podréis andar como es digno del Señor, agradándolo en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.—Colosenses 1:10

Comentarios