REFLEXIÓN DEL ALMA

Educación básica tambaleándose
Leonor Porcelana De Brea

Tan serio ha resultado el cambio sorpresivo en la enseñanza básica dominicana para la escuela primaria, que obliga a una seria y exhaustiva revisión de revisiones, considerando que en nuestro país la crisis educacional es una triste realidad. Un número considerable de ciudadanos nos hemos pronunciado insistentemente sobre la urgencia del aumento al 4% del PIB para la educación; sin embargo, cuando el Estado no se muestra determinante por algo específico, es imposible lograr el propósito.

Es evidente el alto porcentaje de analfabetos que tiene República Dominicana, sin esperanza de que este drama nacional cambie, por las reducidas atenciones prestadas a la extrema pobreza. Triste realidad, la ausencia de enseñanza, por múltiples razones, incluyendo las escuelas públicas deplorables por limitaciones físicas, sumando la escasez de profesores con alto nivel académico aptos para una óptima enseñanza; ahora enfrentamos la exclusión en primaria de la Lengua Española, la Religión, Historia Patria, y Moral y Cívica, en un país donde es notoria la escasa educación, se forma un abismo para la ciudadanía que le urge educarse por un futuro más humano.

Esa revolución de la “eficacia escolar” implantada por el Ministro de Educación, hubiera sido válida en una nación de avance educacional; sin embargo, en un país donde el analfabetismo es penoso y cuantioso, parece imposible que opere eficientemente. Esta medida si es tratada en contados países avanzados, nosotros no podemos aparentar lo que no somos; esta no es una nación masivamente alfabetizada, ni medianamente educada. Ahora será más difícil educar omitiendo la Lengua Española, porque aparentemente se cancela nuestra identidad, y se omiten automáticamente la Alfabetización, Ortografía, Redacción, Lectura, Moral y Cívica e Historia Patria. ¡No hay dinero para subir al 4% la educación pero cuesta 700 millones la implementación total del texto integrado! Eso deja mucho que pensar.

Esta disposición de adoptar el texto integrado, es limitativo para el idioma oficial del Estado. El lenguaje de los futuros escritores dominicanos está en juego, las carreras de letras tendrán un bache profundo, por debajo de países donde existe sólida educación. Desdichadamente se nos presenta este cambio sustancial como una escalera larga donde los primeros peldaños están sueltos, dañados sin atención; sin embargo, los últimos escalones han sido cuidados con esmero; esas son nuestras universidades. Ahora preguntamos: ¿Cómo se alcanzan esos últimos peldaños sin los de abajo? Ese salto provocará profesionales ajenos a su idioma. ¡La lengua española es una de las más bellas del mundo! ¿Por qué nos niegan el conocimiento profundo del idioma español? ¡Suena fuertemente para el 2011 la eliminación de Informática en colegios privados! ¿Continuarán objetables omisiones? ¡Lástima, negarnos la perfecta expresión, para la disertación de futuras posibilidades de crecimiento!

¡Queremos volar gateando! Empecemos por educar masivamente al país. Que incondicionales a educación no impongan el texto integrado, limitativo también para Historia Patria, negándonos futuros nacionalistas; desplazando dolorosamente el idioma español que dio origen a grandes hombres de letras: consagrados historiadores, brillantes intectuales, filósofos, poetas y educadores dominicanos como: Salomé Ureña, Pedro Henríquez Ureña, Joaquín Balaguer, Manuel Arturo Peña Batlle, Pedro Troncoso Sánchez, Manuel del Cabral, Juan Bosch, Pedro Mir, Bernardo Vega y otros. Además de oradores del idioma español de vasta cultura como nuestro presidente Dr. Leonel Fernández, quien debe de mirarse en su espejo, facilitándole al dominicano escalar del primer peldaño hacia la escalera ascendente del saber, a través del idioma español, con finalidad de obtener logros evolutivos consolidados con el presente, para poder enfrentar este mundo árido dignamente, enorgulleciendo nuestra nación por la sapiencia de hombres y mujeres en el futuro de la patria.

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