QUIEN DA EL PODER DE HABLAR DE DIOS?
Dios dijo a Moisés, YO SOY QUIEN SOY, Así dirás a mi pueblo de Israel: YO SOY me ha enviado a ustedes y también dirás YAHVEH, el señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, me ha enviado. Este será mi nombre para siempre y con este nombre me invocarán sus hijos y sus descendientes. (Éxodos 3, 14…).
Dios el Rey del Universo, el Todopoderoso, el creador de todo cuanto existe, es el que da la potestad al hombre y a la mujer o a todo aquel que ha recibido el Bautismo en agua y en el Espíritu Santo de predicar su Palabra, de orientar y aconsejar por amor a su nombre, para aquellas personas que se encuentran sedienta de ella, por circunstancias de confusiones, de tribulaciones, de inmadurez, por insensatez o por falta de conocimientos de Dios.
Jesús se le acercó a los apóstoles y le dijo: Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Por eso vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñeles a cumplir todo lo que les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo. (Mateo 28,18…)
Dios con poder envía a los profetas del Antiguo Testamento y Jesús envía con poder en el Nuevo Testamento a sus discípulos porque quiere que todos sus pueblos le sigan firmemente. Jesús no quiere que ni una sola de sus ovejas se pierda. Somos nosotros los llamados a continuar con el proyecto salvífico de Dios.
¿Acaso no es lo que Dios quiere que su palabra sea anunciada y su nombre glorificado? El hombre es pecador por naturaleza y por tanto esto lo hace imperfecto ante los ojos de Dios. Es el mismo Dios que con su gran misericordia reconcilia al hombre pecador a través de su hijo Jesús, muerto y crucificado en la cruz, para salvarlo y ser el abogado ante su Padre. Es la sangre de Cristo la que lava y purifica el corazón perverso y desobediente de la persona; para producirse este evento basta por la fe aceptar a Cristo tú redentor y salvador. Debes abrirle la puerta de tu corazón y permitirle quedarse contigo. Dios te acepta con todos tus defectos y la misma maduración en la fe, te pones en contacto con él y te harás cambiar de actitud.
¿Quién te dijo que en el mundo no iban a existir los choques de ideas? ¿Quién te dijo que los cristianos no se iban a encontrar con serios problemas y dificultades? Recuerda, tienes que ser probado como el oro en el azufre y que seguir a Cristo como tu salvador te va a llevar todos tipos de calumnias y debes estar preparado para ello. Cristo vive en mí, es mi amigo, es la fuerza y la razón de mí existir, yo sigo con él y tú. Cierra tu boca llena de veneno y deja que el amor de Dios fluya en tu corazón. La misericordia de Dios perdones nuestros pecados. Dios te da y me da la potestad de anunciar su palabra, hacia adelante y no vacile ni seas escoyo en el anuncio de la Buena Nueva.

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