Antigua-edad
El período que abarca va desde hace mucho, hasta hace muchísimo tiempo atrás. La Antigua-edad está llena de estatuas (y ruinas de estatuas), bustos (y ruinas de bustos), columnas (y ruinas de columnas), edificios viejos (y ruinas...). También encontramos en ella mucho mármol, terracota, lanzas y escudos, arcos y flechas, papiros, túnicas, ánforas y monedas con los cantos abollados.
El dibujo que ilustra esta palabra es un fresco (la tinta aun no estaba seca en el momento de escanearlo), y está rigurosamente documentado en dos fuentes confiables: las historietas de “Astérix”, de Goscinny y Uderzo, y “El Príncipe Valiente”, de Hal Foster. (Pensamos que si la Antigua-edad no fue así, tendría que haberlo sido, ¡caramba!) Entre los personajes que circulan por la lámina (y que circulaban por la Antigua-edad), destacamos la figura de un filósofo.
El otro personaje destacado: un dibujante de humor.
Eso sí, el cartelito que dice “Pelikan”, debiera, sin duda, decir: “¡Eureka!” | |

Comentarios