EL REY SABIO
Por: Rosa Lourdes Salazar.
Quiero compartir con ustedes este cuento, de la obra “El Loco” de Gibrán. Como se aplica a muchas situaciones de la vida real, se la dejo para que reflexionen y saquen las conclusiones de lugar.
Había una vez, en una lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría. Había también en el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad.
Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entro en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía: - Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja. Y aquel día en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear: -El rey está loco, nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro .Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y paso la copa a su gran chambelán, para que también bebiera. Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón. (Autor Khalil Gibrán, Libanes).
Recuerde que solo se bebe de la misma fuente, cuando las circunstancia lo obliguen a actuar contra su voluntad. Todavía ese no es mi caso. Libre, libre así me siento y lo disfruto.
Quiero compartir con ustedes este cuento, de la obra “El Loco” de Gibrán. Como se aplica a muchas situaciones de la vida real, se la dejo para que reflexionen y saquen las conclusiones de lugar.
Había una vez, en una lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría. Había también en el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad.
Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entro en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía: - Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja. Y aquel día en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear: -El rey está loco, nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro .Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y paso la copa a su gran chambelán, para que también bebiera. Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón. (Autor Khalil Gibrán, Libanes).
Recuerde que solo se bebe de la misma fuente, cuando las circunstancia lo obliguen a actuar contra su voluntad. Todavía ese no es mi caso. Libre, libre así me siento y lo disfruto.

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