LA AUTOESTIMA

Por: Licda. Rosa Lourdes Salazar.


El ser humano camina en la vida frente a sus perspectivas: de lo que cree, considera, estima y del punto de vista de los demás. Ya sean por el grado de relación y de interacción en la sociedad. Desde el punto de vista personal del sujeto, se moverá y reaccionará frente a los acontecimientos. Aunque las personas no se lo propongan de un modo u otro se hacen dependientes en parte, en menor o mayor escala del sentimiento de aceptación y de afectividad; por ser un individuo que no obstante a ser único es al mismo tiempo social y temporal. Es importante conocer por qué y cómo se producen estos episodios en la vida de cada sujeto.

. “La autoestima es un estado interior de auto- aceptación, de valoración y de gozo de uno mismo, que suele manifestarse en alegría de ser uno mismo, en libertad interior, en capacidad de iniciativa personal ante la vida, en serenidad emocional y seguridad interna respeto a lo que uno es y hace, con independencia de lo que los otros digan de él” (P. Mateo Andrés J. en su obra Al Hilo de la Vida).

Cuando se tiene una autoestima balanceada de sí mismo, se disfruta de un bienestar interior, que se manifiesta hacia el exterior. La persona tiene la capacidad de reconocer sus éxitos, como sus fracasos, sus límites, como sus expansiones, sus altas y sus bajas.

¿Cómo es la persona que tiene una autoestima alta o fuerte? Es la persona que tiene fe en sí mismo, confía en sí, tiene su propia seguridad en ser; por tanto tiene la capacidad de amar, de escucha, de autocrítica, se enfrenta a las problemáticas la resuelve y sigue el curso de la vida, es una persona de paz, entre otras.

¿Cómo es la persona que tiene la autoestima baja o débil? Es una persona que no se ama, que no se acepta tal como es, es una persona llena de frustraciones, de resentimientos, no expresa sus sentimientos, tiene miedo, no se valora; por tanto no siente amor por los demás, considera que no es aceptado, tiene temor de ser juzgado o rechazado, se silencia se aleja, rechaza, se siente rechazado, no cede, no se comunica, entre otras características.

La autoestima es la dimensión valorativa de la autoimagen y se apoya en dos potentes sentimientos: 1- El sentimiento del propio valor (cuánto valgo, soy digno de estima, de reconocimiento, de valoración). 2-El sentimiento del propio poder (soy capaz de generar cambios positivos en mi y en los demás, soy capaz de crecer como persona, soy capaz de superar las dificultades, los obstáculos, las adversidades).,

El secreto de la felicidad de la persona en parte está en tener una autoestima balanceada, en sentirse bien con uno mismo, en valorarse y sentirse digno de existir y de ser hijo de Dios.

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