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Fidel y su Cuba

Por Anton Baiges i Balleste
La revolución fue la gran esperanza de los más necesitados en toda Latinoamérica, seguramente fue justa, tuvo un gran impacto.
También en Europa, toda la izquierda la utilizó como bandera, era necesario políticamente tener una imagen que defender, nada fácil por cierto en unos países que en estas últimas décadas avanzaron en justicia social sin necesidad de revoluciones.
Hay que reconocer que la presión de la Unión Soviética fue decisiva.
Es difícil e incomodo para mi hablar del Sr. Castro, se mueven muchos sentimientos al respecto, y parece que si los resultados de un análisis, casero, no son positivos, pueda interpretarse como una crítica inmerecida al héroe.
No tengo la más mínima duda de que ningún gobernante tenga derecho a enclaustrar a un pueblo y provocar un freno en su desarrollo económico para poder mantener una ideología.
Se me dirá que hay varias formas de desarrollo, es verdad, mas el pueblo en general es muy simple y creo que desea un bienestar, acertadamente o no, de tipo occidental.
Es un despilfarro intolerable prescindir de un vecino que puede ser un buen cliente y un buen inversor, habrá razones históricas que indican peligros, pero era necesario negociar, tirar y aflojar.
Su vinculación con la URSS durante la guerra fría fue fatal, si bien fue económicamente bueno para el régimen, el dinero soviético sirvió para hacer funcionar algunos servicios .
En el momento que los líderes políticos de la Unión Soviética y de la Republica Popular China deciden cambios profundos en el sistema económico, es incomprensible, no seguir el mismo camino.
El bloqueo ha hecho mucho daño, no más que el sistema económico que instalo el Sr. Castro.
Hay que reconocer el éxito del sistema en educación y salud, pero se necesita algo más, es necesario un estado de bienestar con bienes materiales, y posibilidades de ejercer libremente las actividades que uno pueda desear, lo logrado es insuficiente, de mucho.
En este momento nadie quiere criticar al héroe, es utilizado por algunos países, como un aviso al poder Norteamericano.
De ser verdad es sofocante, ahora en su testamento, el líder nos dice que el sistema económico cubano no sirve ni para los cubanos, increíble, su impunidad es escalofriante, su poder manifiesto.
No importa, el cambio llegará.
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