Niña de ocho años vive en cuerpo de anciana
Se llama Mariella y tiene 8 años, pero pesa menos de 22 libras, tiene la piel arrugada, ha perdido el cabello y sufre de artrosis y cataratas: su cuerpecito de 94 centímetros es el de una anciana de ochenta años.Padece la enfermedad de la progeria o vejez prematura, y ella misma rastrea por internet las últimas novedades conocidas sobre su extraño mal. Porque lo paradójico es que los médicos que la atienden consideran que esa niña es mentalmente más adulta y tiene el cerebro de una persona de 10 años.
Mariella nació en perfecto estado, pesó 8 libras y sus primeras semanas fueron totalmente normales. "Pero al tercer mes de nacer -relata su madre, Kathy de la Cruz- nos dimos cuenta de que algo no funcionaba bien, pues vomitaba la leche materna y no ganaba peso".
Entonces comenzó un calvario de peregrinajes, de hospital en hospital, mientras los médicos le practicaban una prueba tras otra para dar con la causa que impedía el crecimiento de un niña por lo demás normal.
Finalmente Mariella llegó hasta el doctor Luis Rubio, director del Hospital de la Solidaridad, que no tardó mucho en diagnosticar esta enfermedad, que padecen uno de cada 8 millones de niños y es debida a una alteración genética.
Según Rubio, las personas con progeria nacen con las células malogradas, y ya son incapaces de reproducir nuevas células "de calidad", como hace cualquier cuerpo joven, por lo que comienzan a sufrir deterioro en aquellas partes del cuerpo con más esfuerzo físico, como músculos, huesos y articulaciones y hasta vasos sanguíneos. Continuar

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