Matan hombre en carretera del Jobo, Gaspar Hernández
Gaspar Hernández, 29 agosto 2010.Tres individuos a bordo de una jeepeta CRV, color azul y portando armas de fuego, mataron a un hombre de un solo tiro en la cabeza, cuando este se dirigía en un motoconcho a su hogar ubicado en el Jobo, según informa el Departamento de Homicidio de la Policía de Gaspar Hernández. La víctima es Cristino Nolasco de unos 54 años de edad, cédula 061-0019716-6, que presentó una herida de revólver en la región lumbral derecha de su cabeza, que le quitó la vida instantáneamente, según el examen de la legista Dra. Kildia Peña.El hecho ocurrió alrededor de las 7:30 de la noche, donde el cuerpo sin vida fue recogido y conducido al hospital Manuel de Luna de Gaspar Hernández y luego entregado a sus familiares. La policía tiene a Hilario Hernández Sierra (Váldez), detenido para investigación y dice que el motivo de la muerte se presume que fue por venganza. Es el motoconcho que a Cristino Nolasco. Los presuntos asesinos emprendieron la huida a un lugar que según la policía desconoce.
VERSION DEL MOTOCONCHO
Hilario Hernández Sierra (Váldez), de 25 años de edad, que presta servicio de motoconcho en la parada que conduce desde Gaspar Hernández hacia el Jobo, cuenta que Cristino Nolasco era un cliente de él, que cuando se desmontó de un carro en la parada, de inmediato lo montó en su motor y lo llevó a la cafetería Billy. Allí le dio agarrar una funda negra y que cuando regresó del negocio, se la entregó y puso en ella unas manzanas.
Le preguntó que si realizaría otras diligencias, pero que este le contestó que lo llevara a su casa y que cuando iban por el camino al final de un caserío, una jeepeta azul le revasó a una alta velocidad y que él le dijo ve despacio para que no nos tiren polvo. Dice que unos minutos después la jeepeta se devolvía y que se le atravesaron de frente. Salieron dos hombres con gorras y lentes oscuros y con las armas en la mano, solo le dijeron que no hablaran, uno de ellos le apuntaba a la cabeza y el otro le dio un tiro a su pasajero y que se marcharon de inmediato.
Váldez dice que rápidamente sin salir de su asombro y el miedo, fue a contarlo a los motoconchos y a dar parte a la policía. Comenta: "no he podido dormir", tengo esas escenas en mi mente.

Comentarios