Inicio Del Año Escolar En Mi Pueblogh

Después de dos meses de vacaciones para algunos profesores de mi pueblogh, el reinicio de las labores escolares se aproxima. En estos últimos tiempos, la labor del docente no es fácil, por la situación social, económica y política del pueblo que todos queremos. Sin embargo apuesto por vuestra capacidad profesional y actitud positiva, identificados con el rol que les corresponde en el sector, y deseo que tengan un año de trabajo exitoso, en bien de los estudiantes, con una opción por el pobre, por la justicia, la democracia, la verdad y la solidaridad.
Sabemos que el espíritu del señor los mueve y estara entre ustedes y será el su guía, eduquen a la luz del evangelio.

El inicio del año escolar es un día de esperanza, de reflexión, de preocupación, de angustia, de incertidumbre y de felicidad, entre los alumnos que se incorporan por vez primera a la vida educativa en el preescolar, primaria, secundaria, preparatoria, normal, profesional y en el postgrado. Los que son llevados de la mano y entregados a la educadora, sin experiencia previa de socialización, el mundo se les viene encima, se aferran a los brazos de su mamá o papá y no están dispuestos a separarse de ellos; después de varios intentos fallidos de rechazo a la nueva vida, sus padres le siguen ofreciendo regalos, premios, finalmente la aceptación de la rutina se transforma en disciplina y el nuevo ambiente lo asimila, pronto formará parte de él.
Los que llegan por vez primera a la primaria y a la secundaria, sus intereses y situaciones son especiales; si los padres les han comprado sus libros y útiles escolares, la nueva experiencia y el conocimiento de sus nuevos “amigos”, pronto se asimila y en corto tiempo, el trato con sus maestros y compañeros, le harán sentirse muy seguro, seguro, inseguro y a veces mal, por la falta de una adecuada incorporación grupal.

El estatus social e intelectual del niño en la primaria y el del adolescente en secundaria, les delimita intereses propios de su edad y nivel educativo, lo que obliga al pedagogo el uso de una metodología propia para cada caso, además de que los contenidos objeto de enseñanza son nuevos, más profundos y motivo de reflexión por el adolescente, respecto de la exigencia académica para el alumno de la primaria.

Por su parte, el estudiante que ingresa a la preparatoria, sea ésta general o técnica, se ubica ante un universo académico, donde será más autónomo en el estudio, en las decisiones y para el cumplimiento de sus tareas. Con frecuencia se padece de extravíos por la falta de una vocación definida y la carencia de una orientación vocacional-profesional a tiempo y adecuada.

Ya en profesional o postgrado, cada quien mide su tiempo, su esfuerzo y su interés en el ejercicio de una profesión, con la incertidumbre de aquellos que ingresan por vez primera a profesional, sobre el campo de ejercicio y la oportunidad de ocupar una plaza. Los exámenes para ingresar al ámbito laboral, ya titulado, es cada vez más generalizado y la acumulación de egresados sin colocación y el número de plazas reducido, hace muy fortuita su ubicación. Y el colmo, se le contrata como eventual.

En los niveles y tipos de educación, donde los padres de familia van de la mano con el hijo, las tensiones de los alumnos es compartida y la incertidumbre, agobia lo mismo al hijo que a la familia entera.

La crisis económica que padece el país repercute en el poder adquisitivo de la familia, cuando se trata de comprar los libros, útiles escolares, uniformes, colegiaturas o cuotas, transporte y manutención diaria. La deserción escolar de escuelas particulares a escuelas públicas, en todos los niveles, tipos y modalidades de enseñanza, es producto de la crisis económica que vivimos, sin posibilidades inmediatas de remediar la gravedad de tal situación.


¿Qué se requiere para ser buenos profesores?


Lo fundamental es el vínculo con el otro. Este es un trabajo que se hace con otras personas que quieran aprender. Hay un tema de motivación porque no se trata de trasmitir al otro lo que sé, como si fuera un recipiente vacío al que se le va a poner las cosas. NO. El otro tiene que querer, hay un proverbio alemán que dice: Se puede llevara un caballo al pozo, pero no se le puede obligar a beber. Esa sed que hace beber tiene que sentirla el alumno y el maestro debe ser capaz de despertar esa sed en el alumno para que empiece a actuar y a beber aquello que le ofrece. Es un oficio que desgasta, porque permanentemente se tiene que atender, estimular, cuidar. Eso hace sustantiva la profesión del maestro que se dedica por vocación.

Muchas madres y padres terminan agobiados, agotados con dos o tres hijos, pero los maestros trabajan con cuarenta. La gente no sabe lo que es entrar a un aula y tener 20 niños de tres años que se hacen la pila, tienen mocos, tienen miedo, lloran, se angustian, ya no quieren seguir porque no les sale bien el dibujito, es un esfuerzo inmenso. Atender a cuarenta adolescentes de dieciséis, diecisiete años que están en otra cosa y combatir los problemas que tienen y ayudarlos a conseguir una moralidad adecuada e integrarlos al país de manera positiva, es un trabajo importante, fundamental y difícil, hay que tener paciencia, serenidad, gusto por estar con chicos, esa es la naturaleza de la vocación”.


Mi Pueblogh ruega a Dios que tengamos un año lleno de crecimiento y satisfacciones y que

nuestros jovenes mantengan en alto los valores familiares y el recpecto a sus maestro.

Comentarios

Entradas populares