¡Misión cumplida!

Cuando las autoridades venezolanas apresaron fortuitamente a Toño Leña, el jefe de la Policía y el de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en un gesto inusual, se trasladaron a ese país para traer al imputado.
Al regreso el jefe de la Policía exclamó: “¡Misión Cumplida!” Como quien llega de la guerra cargado de honores.
Ahora que las autoridades puertorriqueñas y del departamento de estado de Estados Unidos “apresan” a José Figueroa Agosto, los dos jefes, de la Policía y la DNCD, (que luchan en pareja) van a la isla, participan en una conferencia de prensa, con sus uniformes llenos de chapas y chapitas, y regresan con aire triunfalista.
Otra vez el jefe de la Policía grita jubiloso: ¡Misión Cumplida!
Solo faltó que todos los agentes policiales, de la Marina de Guerra, de la Fuerza Aérea, del Ejército, los Bomberos de Santo Domingo, la Asociación de Jóvenes y Viejos Empresarios, los colegios de Periodistas, de Médicos y Abogados, de Banqueros Presos en Najayo, más una comisión del Palacio Nacional encabezada por el presidente de la República, los esperara en el aeropuerto José Francisco Peña Gómez, para condecorarlo con la orden de Duarte, Sánchez y Mella.
(Mambrú se fue a la guerra, que dolor, que dolor, que pena. Mambrú se fue a la guerra y no sé cuando vendrá. Que do re mí, que do re fa, no sé cuando vendrá…)
Las preguntas se repiten: ¿Por qué las autoridades abortaron la operación Quirino apresándolo antes de que llevara la droga a su destino? ¿Quién dio la orden? ¿A quién llamó Quirino antes de ser detenido? Obviamente sectores muy poderosos dentro del gobierno cumpliendo una misión. Leer Mas.

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