El Zapatero
Estaba instalado, casi siempre, en un local pequeño y estrecho donde ejercia su trabajo. Era, a veces, invalido.
- una piedra grande y lisa para batir el cuero;
- un pie de hierro, que suponia su yunque, con pie de madera que retenia entre sus rodillas;
- una gran pinza de madera, que también retenia entre sus rodillas, para coser a mano;
- un rodillo que, calentado, servia para imitar los puntos de costura;
- un compas de corredera graduado en puntos para medir la dimension de los zapatos;
- un martillo con aspecto cheposo.
Sobre el zinc, y con la ayuda de los modelos obtenidos, cortaba laz piezas de cuero con la cuchilla de zapatero.
Adornaba las diferentes piezas, asi como el forro. Las diferentes piezas se ensamblavan con la maquina de coser.
Añadia el contrafuerte detrás, la puntera dura delante y los ojales.
Talón y suela se fijaban por clavado o, la suela, cosida a mano con hilo de cañamo impregnado de pez mezclada con aceite de lino, que el zapatero fabricaba el mismo.
Los ojales los taladraba con una lezna.
Para proteger su mano utilizaba un guante de cuero, sin dedos.
El acabado comportaba la igualación del borde de la suela, que hacia con la cuchilla de zapatero y con el rallador. Polia el tacón con un pedazo de vidrio y el empeine con lija fina y un hueso llano o un pulidor.
Recubria el zapato con una mano de pintura y, con el hierro a deformar, calentado con una pequeña lampara de alchol, igualaba con cera los bordes de la suela.
Finalmente, con un utensilio llamado "tire-forme", especie de gancho, separaba el zapato de su horma.

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