
Hoy me encontré al hombre más viejo del mundo. Y lo reconocí por su larga barba verde que le llegaba al corazón. ¡ Los viejos, el corazón, las barbas y lo verde, se buscan hasta encontrarse ¡. Nunca nadie es suficientemente viejo para no encontrar a alguien más viejo que él ¡, y mis ciento y pico de años lo atestiguaban.
Llevaba un traje oscuro de viejo, con zapatos inaca
Comentarios