¿Tus hijos han aprendido a ser generosos?

Si quieres saber qué tan generosos son tus pequeños, ayúdales a responder este test y lo averiguarás en minutos
¿No te ha pasado que a veces piensas que no hay otra niña a tu alrededor que sea capaz de compartir su lunch, de dejar que una compañera copie la tarea o que se integre a tu equipo de la clase de español, sin importar que ella no haya contribuido a realizar las maquetas? Tú crees que eres súper generosa, pero la realidad es que no siempre es tanto. Descubre cuánto te falta por mejorar y ¡empieza a cambiar desde hoy!
1.- Te estás comprando golosinas afuera del súper, se acerca una niñita que no tiene dinero y observa con apetito lo que tú estás a punto de comerte. ¿Qué haces?
a) Le digo que pida lo que quiera y yo lo pago.
b) Me los empiezo a comer y cuando ya no quiero, se los regalo.
c) Ni siquiera la volteo a ver ¿para qué se acerca si no tiene dinero?
2.- Tu mamá limpia tu armario y saca toda la ropa que ya no te queda, para regalarla a quien la necesite. Tu reacción es:
a) La ayudo a guardar todo y hasta agrego algunos zapatos, adornos para el cabello y juguetes que ya no uso.
b) Creo que sería mejor que organizáramos una venta de garage, y aunque vendamos la ropa muy barata, que paguen por ella.
c) Cuando se descuida mi mamá vuelvo a guardar todo ¡es mi ropa y no la voy a regalar aunque no me quede!
3.-Tu papá trajo una charola de pastelitos, pero sólo hay una pieza del pan que tanto que gusta a ti y a tu hermano ¿Qué haces?
1.- Le dejo el pastelito, al fin que todos los demás también se ven deliciosos.
2.- Se lo cedo, pero ahora tendrá que pagar el precio: va a tener que servirme mi leche y lavar mi vaso.
3.- No le doy nada, ¿por qué no se puso listo y lo tomó primero que yo?
4.- Hoy saliste un poco más tarde de la escuela y ves a una niña que no conoces llorando en las escaleras, porque el camión escolar la dejó y no tiene cómo avisarle a su mamá, tu reacción es:
a) Le digo que no se preocupe, yo le diré a mi mamá que le demos un ‘aventón’ a su casa.
b) Le aconsejo que vaya a la dirección para que alguien la ayude.
c) No me preocupa, al fin que ni la conozco.
5.- Tu mamá tuvo un día muy pesado y desea dormir un poco, pero no puede porque tu hermano no tiene con quien jugar y quiere que ella juegue un rato con él, tu reacción es:
a) La llevo a su cama y la cobijo para que descanse, mientras yo juego fútbol con él.
b) Le propongo a mi mamá que le cuente un cuento para que mi hermano termine durmiéndose con ella.
c) Me voy corriendo a mi cuarto para que mi mamá no me vaya a pedir que yo cuide a mi hermano.
RESPUESTAS:
Si la mayoría de tus respuestas fueron A: Eres una niña súper generosa y consciente de que los demás necesitan de ti. Además te hace sentirte muy feliz el hecho de poder ayudar. Felicidades, cuando te preocupas por el bienestar de los demás también vives otros valores como el amor y la comprensión. ¡Sigue así!
Si la mayoría de tus respuestas fueron B: Tú puedes dar mucho más a los que te rodean, pero no te animas a dar todo de ti. Piensa que siempre es mucho más bonito darle una alegría a otras personas que recibir algo a cambio. No te confundas, la generosidad no consiste en entregar algo con condiciones, todo tiene que salir naturalmente de tu corazón. Atrévete a compartir todo lo que tienes.
Si la mayoría de tus respuestas fueron C: No estás acostumbrada a ayudar a los demás ni ha renunciar a algo para compartirlo, pero no te preocupes, siempre hay una oportunidad de cambiar, y de ser mejor. Claro que tienes que esforzarte y comenzar poco a poco. Verás que te sentirás muy feliz de poder darle alegría a quienes te rodean.
Hay muchas cosas que se aprenden en la vida, pero recuerda que hay otras que también debes de practicar para que se queden bien fijas en tu mente; la generosidad es una de ellas y por eso es importante que aproveches cada oportunidad que se te presente para dar un poco de lo mucho con lo que la vida te ha premiado.

Comentarios