Dos casos de pobreza en Gaspar Hernández

Palo Colorado, Gaspar Hernández. Las estadísticas siempre han arrojado que Gaspar Hernández es el municipio más pobre de la provincia Espaillat, más pobre que Villa Trina y Cayetano Germosén. Parece verdad porque Marcelino Martínez, tiene más de 30 años viviendo en Palo Colorado, un paraje de este municipio. Al final de sus días, su vida se ha ido deteriorando, a punto que ya perdió su vista, que como así ha perdido su vista y se siente viejo y cansado, así está cansada y vieja su casa.
Ha luchado y ha pedido hasta el cansancio a los gasparenses que tienen algo, según dice él, pero solo dos le han dado algo, pero con lo que le han dado no para su rancho. Pide a las autoridades que les ayuden a parar su casa. Expresa que no quiere dinero, porque si se lo dan, lo compra de comida porque tampoco tiene. Quiere que si muere dejar a su tres hijos y su pobre vieja en una casita mas fuerte.
Para animar su esperanza, la licenciada Fátima Ovalles, promete hacerle su casita para el otro año, porque el plan social del Ayuntamiento lo tiene dentro de las obras, pero que hay otra primero que él. Ojalá puedan resistir para entonces.

Ha luchado y ha pedido hasta el cansancio a los gasparenses que tienen algo, según dice él, pero solo dos le han dado algo, pero con lo que le han dado no para su rancho. Pide a las autoridades que les ayuden a parar su casa. Expresa que no quiere dinero, porque si se lo dan, lo compra de comida porque tampoco tiene. Quiere que si muere dejar a su tres hijos y su pobre vieja en una casita mas fuerte.
Para animar su esperanza, la licenciada Fátima Ovalles, promete hacerle su casita para el otro año, porque el plan social del Ayuntamiento lo tiene dentro de las obras, pero que hay otra primero que él. Ojalá puedan resistir para entonces.

Del mismo modo en la Piragua, Gaspar Hernández, estos tres señores que están cansando y ciegos son un ejemplo de la situación de pobreza y de una vida tan infrahumana jamás vivida por un ser humano. Ellos viven de la caridad de los vecinos, que le dan algo de comer diariamente, como lo dice el presidente de la Junta de Vecinos de la comunidad. Expresa que no hay un político que se apiede de ellos, tanto cheques, tantos lujos, y tanta comida que sobra en muchos hogares, mientras ellos viven en la pobreza y en la hambruna, dice con coraje Aurelio Peralta.
Aurelio aclama de rodilla y con los ojos hacia el cielo, que tengan compasión, porque dice que estos viejitos no tienen una buena salud, no tienen comida, no tienen un sanitario, no tienen a nadie. Estas son las personas que el gobierno debería darle una tarjeta talvés se solidarizan con su situación. Comenta una vecina de nombre Elvira Ortega que se debe tener piedad de ellos, dice que hay casas que compran la mejor comida para el perro, mientras que los humanos pasan hambre.

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