FUROR POLITICO

El pueblo de Dios dirigido a través de los profetas llegó un momento que le pidieron a Dios que le diera un rey como lo tenían los demás pueblos, y Dios accedió a su llamado, dándole a Saúl como rey. Desde ahí sale la máxima “que los pueblos del mundo han tenido los gobernantes que merecen”, pues de un modo u otro son responsable de quienes le dirigen.
En la actualidad hay personas que piensan raro en cuanto a la política y dicen que son apolíticos y que no se meten en eso. Consideran que la política es una basura y que todas las personas que se involucran ahí no sirven, porque los desacreditan y los desconsideran. En parte tienen razón, pues hay personas deslenguadas que irrespetan a los demás por fanatismo, por que se lo ganan o porque no llenaron las expectativas. Hay otros que tienen furor político pues dicen que son apolíticos (es la persona tendiente a desinteresarse de toda actividad política) cosa esta que no se entiende mucho, porque viven muy atentos al acontecer de los políticos: unas veces lo crucifican, otras lo aceptan y otras veces lo alaban. El apolítico total no existe, por la razón que sea y más cuando vea que sus intereses le son lesionados, se inmiscuye de una vez en los asuntos del Estado.
La política es una ciencia, es un arte, es una doctrina versada en las cosas del gobierno y negocios del Estado. Es una habilidad para tratar con la gente y resolver determinadas asuntos. La política es el arte de gobernar, o alarde de hacerlo, dictando leyes y haciéndolas cumplir, promoviendo el bien público y remediando las necesidades de los ciudadanos y habitantes de un país. La política tuvo su origen en Grecia.
La politiquería es la forma de intervenir y brujulear en política. Es quien trata la política con superficialidad o ligereza. La persona que irrespeta y hace política con intrigas y bajezas. Los politiquitos marrulleros que no tienen la capacidad del debate de las ideas, que no tienen un programa que presentarles a los ciudadanos/as de la comunidad, son unos irrespetuosos frente a sus adversarios.
Las vocaciones deben ser respetadas, pues Dios a cada quien le regaló su don .Esto indica que a todas las personas no les agradan ni practican lo mismo, sin embargo no significa esto que las personas tienen que ser apáticas a las cosas importantes del funcionamiento del Estado.
Hay quienes jamás soportarían quedarse de brazos cruzados frente el mal ocasionado al Bien Común y que nos perteneces a todos/as, hay otros que poco le importa lo pase a su alrededor y son catalogados como muertos vivientes.
Sólo no se lucha sino, que hay que aunar esfuerzos por el bienestar de la sociedad.

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