20 años sí son algo

Dice Carlos Gardel que 20 años no son nada. Para Obama en 20 años se cambia el mundo. ¿Será eso posible? Esta reflexión surge luego de recibir una de esas cadenas por correo electrónico, vale la pena, atiendan.
Hagamos un ejercicio, vean la siguiente foto:
¿La vieron bien? Si en ese entonces alguien les muestra la imagen y les dice “¿Ves ese morenito de la derecha? ¿Ese que está sentado en esa chocita pobre en África? ¿Lo viste bien? Bueno, en 20 años el va a gobernar la primera potencia del mundo”. Juraría que la mayoría respondería de manera indiferente con un “no relaje ombe, de por Dio’”.
Hoy, el muchacho de la chocita pobre de África se sienta en la silla más poderosa del mundo (contra todo pronóstico de que no podía gobernar un negro en EE.UU.) y todavía hay quienes no se sorprenden. Todavía hay quienes no creen que una vida sí sea suficiente para cambiar el mundo y cuando digo cambiar el mundo no me refiero a acabar con la pobreza, la corrupción, la delincuencia… basta con cambiarle el mundo a una persona para decir el día que nos toque devolver las llaves de esta casa que llamamos vida, “dejé esto diferente a como lo encontré… para bien”. Obama podrá decirlo, igual muchos más que sí creen que en 20 años podemos pararnos de la silla pobre de madera, hasta el propio Gardel -que dijo que 20 no son nada- de seguro pudo decirlo cuando le tocó firmar con los Gigantes.
Había que decirlo, a veces nos hace falta que nos suban las ilusiones, que nos recuerden que podemos cambiar la silla. Que sirvan estas fotos que andan rodando por el mundo para que nos quede bien claro que 20 años sí son algo, y que en 20 años (y hasta menos de ahí) un grupo de muchachitos fundaron este país, Omega se pegó y Obama… bueno, esa historia ya la conocen.
Y ustedes ¿se animan a cambiar de silla? ¿qué dicen
?
Hagamos un ejercicio, vean la siguiente foto:
¿La vieron bien? Si en ese entonces alguien les muestra la imagen y les dice “¿Ves ese morenito de la derecha? ¿Ese que está sentado en esa chocita pobre en África? ¿Lo viste bien? Bueno, en 20 años el va a gobernar la primera potencia del mundo”. Juraría que la mayoría respondería de manera indiferente con un “no relaje ombe, de por Dio’”.
Hoy, el muchacho de la chocita pobre de África se sienta en la silla más poderosa del mundo (contra todo pronóstico de que no podía gobernar un negro en EE.UU.) y todavía hay quienes no se sorprenden. Todavía hay quienes no creen que una vida sí sea suficiente para cambiar el mundo y cuando digo cambiar el mundo no me refiero a acabar con la pobreza, la corrupción, la delincuencia… basta con cambiarle el mundo a una persona para decir el día que nos toque devolver las llaves de esta casa que llamamos vida, “dejé esto diferente a como lo encontré… para bien”. Obama podrá decirlo, igual muchos más que sí creen que en 20 años podemos pararnos de la silla pobre de madera, hasta el propio Gardel -que dijo que 20 no son nada- de seguro pudo decirlo cuando le tocó firmar con los Gigantes.
Había que decirlo, a veces nos hace falta que nos suban las ilusiones, que nos recuerden que podemos cambiar la silla. Que sirvan estas fotos que andan rodando por el mundo para que nos quede bien claro que 20 años sí son algo, y que en 20 años (y hasta menos de ahí) un grupo de muchachitos fundaron este país, Omega se pegó y Obama… bueno, esa historia ya la conocen.
Y ustedes ¿se animan a cambiar de silla? ¿qué dicen
?
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