El bloqueo interno de Cuba

El gobierno cubano tiene una evaluación de los costos económicos del Embargo-Bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Según sus propias cifras las pérdidas del país durante el último medio siglo rondan los US$100 mil millones.
Ahora sería sumamente interesante hacer una evaluación similar sobre los daños ocasionados por el accionar de un enemigo aun mayor, la todopoderosa y omnipresente burocracia estatal, lo que algunos cubanos califican de "Bloqueo interno".
Ya tratamos el tema una vez en "Cartas desde Cuba", pero lo hicimos en tono de broma, riéndonos de las ocurrencias francamente tontas de los burócratas cubanos. Sin embargo, en estos tiempos de crisis aquella comedia se troca en drama.
La burocracia se ha convertido en una gigantesca red que inmoviliza al país, saboteando la aplicación de las transformaciones que necesita la economía, las mismas que la población reclamó en el debate nacional y que el propio Raúl Castro ordenó.
El periódico Juventud Rebelde denuncia la perdida de toneladas de tomate porque el Estado no tuvo capacidad de recogerlo y desde ya se anuncia que pasará otro tanto con la producción de viandas. El "problema" es que la agricultura mejoró su productividad.
"Es muy triste saber que se sudó por gusto", dijo un campesino, recordando que se trabajó más duro para contrarrestar los efectos de los ciclones y agregó: "si no hicieran falta estos quintales, no dolería tanto, pero es que incluso Cuba está comprando alimentos carísimos en el extranjero".
Del periódico oficial, Granma, me viene otro excelente ejemplo, el de G. Aguilera Vila, E. Aguilera Vila y J. Montejo León, campesinos de Guáimaro, Camagüey, en el mismo lugar donde se elaboró la primera constitución de la República en Armas en 1869.
Los tres hombres se quejan de que no se les entregan las tierras que ya se les asignaron dentro del proceso de reforma agraria organizado por el gobierno. Llevan meses esperando y escribiendo a los dirigentes de la zona pero no obtienen respuesta.
Ahora sería sumamente interesante hacer una evaluación similar sobre los daños ocasionados por el accionar de un enemigo aun mayor, la todopoderosa y omnipresente burocracia estatal, lo que algunos cubanos califican de "Bloqueo interno".
Ya tratamos el tema una vez en "Cartas desde Cuba", pero lo hicimos en tono de broma, riéndonos de las ocurrencias francamente tontas de los burócratas cubanos. Sin embargo, en estos tiempos de crisis aquella comedia se troca en drama.
La burocracia se ha convertido en una gigantesca red que inmoviliza al país, saboteando la aplicación de las transformaciones que necesita la economía, las mismas que la población reclamó en el debate nacional y que el propio Raúl Castro ordenó.
El periódico Juventud Rebelde denuncia la perdida de toneladas de tomate porque el Estado no tuvo capacidad de recogerlo y desde ya se anuncia que pasará otro tanto con la producción de viandas. El "problema" es que la agricultura mejoró su productividad.
"Es muy triste saber que se sudó por gusto", dijo un campesino, recordando que se trabajó más duro para contrarrestar los efectos de los ciclones y agregó: "si no hicieran falta estos quintales, no dolería tanto, pero es que incluso Cuba está comprando alimentos carísimos en el extranjero".
Del periódico oficial, Granma, me viene otro excelente ejemplo, el de G. Aguilera Vila, E. Aguilera Vila y J. Montejo León, campesinos de Guáimaro, Camagüey, en el mismo lugar donde se elaboró la primera constitución de la República en Armas en 1869.
Los tres hombres se quejan de que no se les entregan las tierras que ya se les asignaron dentro del proceso de reforma agraria organizado por el gobierno. Llevan meses esperando y escribiendo a los dirigentes de la zona pero no obtienen respuesta.

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