Los Acontecimientos del Viernes Santo: Jesús suda sangre

Lean con detalles el caso cuando sudo sangre.Jesús levantó el rostro hacia las estrellas y gimiendo llamó de nuevo a Padre. Tenía una mezcla de angustia en su cara. Sus labios entreabiertos comenzaron a temblar, todo su cuerpo comenzó a estremecerse, tenías convulsiones. El Nazareno cruzó sus brazos sobre el tórax y se le presiona, tratando de dominar aquellas convulsiones.De pronto su frente, cuello y sienes se humedecieron con un sudor frío y se dobló materialmente por su cintura. Pronunció Abbá, Abbá, más que una llamada era un grito de angustia y terror. Su cuerpo tiritaba y de pronto, en un arranque el Mesías se echó hacia atrás, elevando sus manos y rostro. Toda su cara, frente, cuello y las palmas de las manos habían enrojecido. La fina película inicial de sudor se convirtió en sangre. Desde el cuello cabelludo, unas gruesas gotas sanguinolentas fueron resbalando sobre aquella extravasación, deslizándose por los ángulos internos de los ojos y luego por la cara hasta perderse en la barba.Aquel sudor sanguinolento había sido provocado por un agudo stress. El Nazareno se vio sometido a un profundo decaimiento, motivado, a su vez, por una explosiva mezcla de angustia, soledad, tristeza y talvés temor ante las durísimas pruebas que le aguardaban.

Comentarios