El disgusto de los compadres

Cuando los compadres pelean es que la cosa es grande. Nadie sabe si el Castro de Germán es de la misma estirpe del de Amable, pero hicieron un one-two que fue exitoso en Higüey.El segundo ganaba elecciones y el primero asumía.Ese recoqueo indignaba, pero los resultados no dejaban dudas de su efectividad: la provincia era un feudo de Amable, y este lo repartía a conveniencia entre Germán, su compadre, y Karina, su hija.Los reformistas se quejaban por lo bajo, pues con ese monopolio no había espacio ni posibilidad para más nadie. El PRSC (en Higüey) no era un partido, sino un cacicazgo.Sin embargo, como dice José José, "hasta la belleza cansa". Germán y Amable parecen haber roto, pues se supo que abandona las filas del PRSC y encamina sus pasos hacia otra organización. El disgusto no sería con los reformistas, ni siquiera con el partido, sino con su otrora jefe político, que se niega a consentirlo en sus actuales aspiraciones: la sindicatura de Higüey.Dicen que la sangre pesa más que el agua (incluso, del bautismo), y Amable quiere que Karina, como Corporán: ¡siga!

Comentarios

Entradas populares