La acumulación indecente

Cuentan que la leyenda sobre el Rey Midas adquirió dimensión excepcional, por la enorme capacidad de transformar las cosas, y de inmediato, todo lo que era tocado se convertía en oro.

Entender el fenómeno de acumulación inexplicable que exhiben ciudadanos con vínculos de poder y ejercitantes de la actividad partidaria capaces de sustituir niveles de miseria por bonazas económicas indecentes.

Ajusticiado el tirano, ricos en el país eran pocos. Salvo reconocidas familias que pulularon alrededor del todopoderoso y siniestro generalísimo, una reducida cantidad de dominicanos asumían conductas de opulencia.

Uno de los elementos que desacredita la democracia en el país ha sido la capacidad de crecimiento asombroso de gente colocada en todos los partidos que nos han gobernado en los últimos treinta años. Esa movilidad social permite que personas sin destreza en el mercado laboral ni grandes dotes formativas asalten la escena pública para transferir en patrimonio privado una parte del presupuesto nacional.

El grave problema del descrecimiento en el modelo democrático nuestro radica en los niveles de complicidad de un aparato judicial que se torna lento frente a casos de corrupción asociados al poder político. Existen excepciones, pero la tolerancia conduce a muchos por los caminos de entender que nada pasa “cuando se roba mucho”.

Comentarios

Entradas populares